Desde Breocan apoyamos totalmente la adopción de perros. Pero también creemos que, cuando se trata de incorporar un perro a la familia, hay que hacerlo con conciencia, información y responsabilidad.
Adoptar (o comprar) no es un acto impulsivo ni una moda. Es una decisión que afecta a la vida del perro y de las personas que lo van a acompañar durante años. Por ello, hay muchos factores a tener en cuenta para que esa convivencia sea feliz y segura para todos.
Soy Marga de Breocan Actividades Caninas y en este artículo vamos a hablar de qué tienes que saber antes de incorporar un perro a tu familia. ¡Empezamos!
Cada perro es un mundo (y cada familia también)
A veces, quienes adoptan piensan que están empezando de cero. Pero los perros que llegan a una protectora ya tienen un pasado, una historia que en muchos casos desconocemos. Aunque las asociaciones o entidades responsables hagan un gran esfuerzo por recopilar información y orientar a las nuevas familias, es imposible saber con exactitud qué vivencias ha tenido ese perro y cómo le han afectado.
Por eso, es fundamental que antes de adoptar nos paremos a pensar. ¿Quién va a convivir con ese perro? ¿Es una persona mayor, joven, con diversidad funcional? ¿Hay niños pequeños en casa? ¿Qué nivel de energía tiene la familia? ¿Qué rutina, qué horarios, qué tiempo real se le puede dedicar al nuevo miembro?
Estas mismas preguntas son válidas si estás planteando comprar un cachorro, ya que, aunque es cierto que puede que no tenga tantas experiencias positivas o negativas en su mochila, requerirá de ti como cualquier otro animal.
Por otro lado, el tamaño del perro también importa. Ya que por ejemplo, en una posible situación difícil de gestionar (como una reacción a otro perro o un tirón con miedo), la fuerza física influye. No es lo mismo gestionar un perro de 8 kg que uno de 30 kg o 50kg si se da el caso.
También hay que considerar el tipo de perro: su raza o mezcla de razas nos da pistas sobre sus motivaciones naturales (perseguir, pastorear, guardar, etc.) y nos puede ayudar a entender mejor su comportamiento.
Expectativas, expresión y adaptación
Una de las situaciones más comunes tras una adopción es que, pasado un tiempo de aparente calma, empiecen a aparecer conductas que no estaban presentes al principio en el perro. Esto es completamente normal. Al llegar a una nueva casa, el perro necesita estabilizarse, situarse y entender dónde está. Cuando llega, él o ella no sabe que ese será su hogar para siempre. No conoce a su nueva familia. Es por eso que necesitan un periodo de adaptación.
Muchas veces, los primeros días (o semanas) está más inhibido, como nos pasaría a cualquiera. Además, si ha sido castigado por expresarse en el pasado, puede que tarde en mostrarse tal y como es. Pero cuando por fin empieza a sentirse seguro, cuando empieza a confiar… es cuando empieza a expresarse. Y en esa expresión pueden aparecer conductas que incomoden o no sean lo que esperábamos en el perro de nuestra cabeza. Esto no significa que estén mal o que tenga problemas de conducta; significa que el perro está hablando y se siente seguro para decirte lo que necesita. Y nuestra responsabilidad es escuchar, comprender y acompañar a nuestro perro, conocerlo y darle lo mejor en la medida de lo posible.
Una decisión que cambia vidas
Para terminar, adoptar a un perro puede ser una de las decisiones más bonitas y transformadoras de la vida. Pero también es una responsabilidad enorme. Cada perro merece una familia que lo entienda, que lo respete, que lo acompañe y que se comprometa a recorrer ese camino con paciencia y empatía.
Desde Breocan, no solo estamos a favor de la adopción: estamos a favor de la adopción responsable. Porque no se trata solo de dar una segunda oportunidad a un perro, sino de ofrecerle una vida digna, segura y feliz, con personas dispuestas a crecer con él.
Y para eso, la información, la reflexión y el respeto son clave desde el primer paso, para que la vida sea feliz para toda la familia.
Si tienes pensado incorporar a un nuevo miembro a la familia o adoptar, consulta a un profesional para que te asesore y te recomiende qué es lo mejor para ti. Si tienes dudas, estás justo en este punto y no conoces a nadie, escríbeme aquí.
Un abrazo, un beso enorme y nos vemos en la siguiente actividad.
