El clima afecta a todos los seres vivos, y los perros no son una excepción. Cambios como el calor extremo, el viento, las tormentas o la lluvia pueden alterar su comportamiento y bienestar, no solo durante los paseos, sino también en su día a día en casa.

Además, en los últimos años, los fenómenos meteorológicos extremos han sido cada vez más frecuentes en nuestro país, lo que hace aún más importante entender cómo afectan a nuestros perros y cómo podemos ayudarles a sobrellevarlos.

Soy Marga de Breocan Actividades Caninas y en este artículo voy a contarte cómo viven nuestros perros los días que el tiempo está malo o muy caluroso y qué podemos hacer para facilitarle la gestión en esos momentos. ¡Empezamos!

El calor y su efecto en los perros

Cuando las temperaturas son muy elevadas, los perros suelen estar adormilados, al igual que nosotros. Se mueven con menos energía y pueden mostrarse más reacios a la actividad física. Dentro de casa, pueden buscar lugares frescos donde descansar y beber más agua de lo habitual. Además, el asfalto caliente puede ser molesto o incluso puede causar quemaduras en sus almohadillas.

Ten en cuenta que el calor extremo puede representar un peligro para su salud, aumentando el riesgo de golpes de calor y deshidratación. Es fundamental que conozcas cuáles son los riesgos y cómo proteger a tu perro frente a altas temperaturas.

Lluvia: intensificación de olores y cambios en su comportamiento

La lluvia no solo moja a los perros, también potencia los olores del entorno. Para ellos, esto significa que su sentido del olfato se vuelve más agudo, lo que les lleva a olfatear el suelo con mayor intensidad.

Sin embargo, esta concentración en los olores puede hacer que algunos perros se distraigan tanto que no perciban a otros canes hasta que están muy cerca, lo que puede generar encuentros bruscos y reacciones inesperadas.

La lluvia no solo les afecta fuera; en casa, algunos perros pueden sentirse inquietos por el sonido constante de la lluvia o los truenos, buscando refugios más seguros.

El viento: un caos olfativo y auditivo

El viento es un gran transportador de olores. Cuando sopla con fuerza, los perros pueden captar olores de lugares muy lejanos, lo que los confunde porque perciben rastros sin una referencia visual.

En un entorno natural, podrían detectar el olor de animales como ovejas o caballos a varios kilómetros de distancia, sin poder identificar su origen exacto. Esto puede generarles incomodidad, ya que su instinto les dice que hay algo cerca, pero no pueden verlo.

Por otro lado, el viento también genera ruido: toldos que se mueven, ramas que crujen, objetos que se arrastran… Para perros sensibles, esto puede hacer que se mantengan en un estado de alerta constante, no solo en la calle, sino también dentro de casa.

Días de temporal: estrés dentro y fuera de casa

Cuando se combinan lluvia y viento, la dificultad para los perros aumenta. No solo están expuestos a una tormenta de olores transportados por el aire, sino que también tienen que lidiar con un ambiente ruidoso y poco previsible.

Si tu perro es especialmente sensible, estos días pueden ser agotadores para él, de la misma manera que para nosotros lo es un día de mucho trabajo y estrés. Lo ideal si a tu perro le afecta es pasar más tiempo en casa, donde se sentirán más protegidos.

Consejos para ayudar a tu perro en días de climas extremos

Cada vez es más habitual enfrentarnos a fenómenos meteorológicos extremos, por lo que es fundamental que sepas manejar estos días lo mejor posible para que tu perro se sienta bien:

  • Calor: Asegúrate de que tenga acceso a agua fresca y lugares con sombra o frescos dentro de casa. Evita el asfalto caliente durante los paseos y reduce la actividad física en las horas más cálidas.
  • Lluvia: Si a tu perro no le gusta mojarse, proporciónale un espacio cómodo y seguro dentro de casa. Ofrece juegos olfativos o de estimulación mental para mantenerlo activo y salir lo menos posible.
  • Viento: Reduce la exposición al viento fuerte si tu perro se muestra nervioso. Crea un ambiente tranquilo y seguro en casa para minimizar su estrés.
  • Días de temporal: Proporciónale un refugio seguro en casa, con su cama y juguetes favoritos. Usa sonidos ambientales suaves para reducir el impacto del ruido exterior.

En resumen, es importante ser conscientes de cómo afecta el tiempo a nuestros perros; ya que nos ayuda a adaptar su rutina diaria para que se sientan cómodos y seguros en caso de días complicados.

Si quieres adquirir herramientas para ayudar a tu perro a tener una mejor gestión de estos días, vente al centro canino; pide cita para una primera sesión aquí.

Si no eres de Vigo, pero quieres que te asesore o te recomiende un profesional que pueda acompañaros que esté por vuestra ciudad, puedes escribirme un comentario por aquí o en el formulario de contacto.

Un abrazo, un beso enorme y nos vemos en la siguiente.