La siembra es un ejercicio de olfato muy beneficioso para nuestros perros, siempre que se haga correctamente, teniendo en cuenta una serie de factores imprescindibles y adaptándolo a las necesidades y preferencias de nuestro perro.
Para los que no me conocéis, soy Marga, de Breocan Actividades Caninas de Vigo y en este artículo te cuento cómo empezar a realizar una siembra para tu perro desde cero, qué debes tener en cuenta y los errores que no debes cometer con él. ¡Empezamos!
¿Qué es la siembra?
La siembra, es un ejercicio de olfato que consiste en esparcir su propia comida (si le motiva, se le puede dar la toma de comida de esta manera), premios o incluso masticables, que sean muy olorosos y fáciles de partir con la mano, y que el perro los olfatee para comerlos.
Dicho así no parece complicado, pero esta siembra tiene muchos matices que si no respetamos, no conseguiremos los beneficios que queremos de este ejercicio para nuestro perro.
¿Cuáles son los beneficios de la siembra?
La finalidad de la siembra es activar el olfato del perro. Como sabes, el olfato es el sentido más desarrollado de tu perro, sin embargo, olfatear durante el paseo es diferente a inducir que use el olfato para realizar el ejercicio.
Al hacerle un ejercicio de olfato inducido, hacemos que se centre en buscar un olor en concreto. De esta forma, enseñamos a nuestro perro a concentrarse en un olor específico, o lo que es lo mismo, en un olor de referencia que estamos utilizando en este momento.
Por otro lado, además de activar el olfato y estimularlo a que haga algo diferente en su día a día, o cuando se lo propongamos, tu perro se está relajando y entreteniendo con la siembra.
Cómo empezar a hacer una siembra para hacer un trabajo de olfato con tu perro
Voy a explicaros cómo empezar a realizar juegos de siembra para hacer juegos de olfato con vuestro perro desde un nivel de iniciación, para que podáis ir poco a poco subiendo el nivel sin perder los beneficios.
Empieza en el suelo de casa
El primer sitio donde hacer estos ejercicios es en el suelo de casa. ¿Por qué? Porque el material del suelo en casa es madera o azulejo y así conseguimos que el perro vea el premio fácilmente y hará que el olfato se active solo. De esta manera, va asociando el olor al premio e ir comiendo mientras busca. Intenta hacerlo siempre en el mismo sitio de casa porque, en este lugar, empieza a tener una asociación para él con el juego.
Es importante repetir el ejercicio en este nivel hasta que veamos que el perro va muy fluido. ¿Esto que quiere decir? Que active el olfato y coma tranquilamente, no solo que coma los premios de vista. Tienes que ver que su estado de ánimo, que esté tranquilo y que su olfato esté activado durante toda la siembra.
Una vez que veamos que este paso está controlado, podemos dificultar el ejercicio en el mismo sitio apagando la luz, poniendo premios a diferentes alturas o incluso usando alfombras de olfato. Es muy importante que solo metas una variable cada vez para subir la dificultad. No apagues la luz y cambies los premios de altura a la vez por ejemplo, ya que puede hacer que tu perro se frustre y desista del ejercicio.
Pasamos al césped
Cuando ya lo tenemos controlado en casa, es el momento de dar un salto en la dificultad y podemos pasar al césped.
En este punto hay que empezar poniendo premios más grandes, para que sea más fácil, ya que en el césped va a haber más olores que en casa y será más difícil. Empieza también en un espacio acotado, para que esté todo más concentrado y el perro no se abrume.
Una vez que vemos que el perro ha comprendido que es el mismo ejercicio que en casa pero en el exterior, podemos ir probando con premios más pequeños e ir ampliando la zona de siembra. Recuerda solo meter una nueva variable cada vez que subas de nivel. Primero amplía la zona o reduce el tamaño de los premios, pero ve poco a poco.
No te olvides de revisar en todo momento el estado de ánimo de tu perro, que va haciéndolo pausado y con el olfato activado y que cuando acaba el ejercicio está relajado. En el exterior puede haber muchas más cosas que le distraigan o preocupen, observalo mucho y ante cualquier duda retrocedemos o pregúntame directamente.
Factores imprescindibles a tener en cuenta para una siembra
Para hacer una siembra realmente beneficiosa para tu perro, es fundamental que tengas en cuenta los siguientes factores.
Establece una rutina de inicio
Cuando decimos rutina, no quiere decir que tengas que seguir una serie de pasos para empezar, ni que tengas que dejar al perro sentado o tumbado antes del ejercicio.
La rutina puede ser de manera natural, pero es importante que el perro se de cuenta que váis a iniciar la actividad. Por ejemplo, para empezar la siembra, basta con que cojas los premios y al lanzar digas “busca” o la palabra que quieras. La misión es que el perro sepa que en ese momento sí que puede comer del suelo. Esto es muy importante sobre todo si practicáis en la calle, para evitar que asocie la calle con comer del suelo y luego vaya comiendo y buscando otras cosas.
- ¿Cuándo acaba la siembra? Cuando el perro se da cuenta de que no hay nada más. No le decimos nada, ni tenemos una palabra para acabar.
- ¿Por qué es importante que el perro se de cuenta solo? Porque puede quedar olor residual de los premios y que él piense que sigue habiendo comida. Si nosotros acabamos antes de que él esté convencido puede frustrarse y pensar que no lo estamos dejando comer. Esto puede acarrear conflictos en la convivencia relacionados con la comida o con cogerle cosas.
Por tanto, si está 10 minutos más olfateando para asegurarse de que no queda nada, está bien, además será más beneficio aún para él porque hará más trabajo de olfato.
Tipos de refuerzo olorosos que motiven a tu perro
Lo importante es que al principio sean olorosos y motivadores para el perro ya que queremos que el perro disfrute con este juego y le proporcione calma, diversión y actividad mental.
Si a tu perro no le motiva lo que está haciendo o buscando, va a pensar que es demasiado trabajo activar el olfato para lo que le está dando. Por tanto, si no está motivado, tendrás que cambiar de comida, premios, snacks, etc.
Adapta la siembra a tu perro
Cuando vamos a realizar una siembra es muy importante valorar al individuo que tenemos delante. Todo el mundo considera que como el perro tiene el sentido del olfato muy desarrollado, consideran que su perro va a poder hacer el ejercicio sin problema. Esto es un error.
Hay que tener muchos factores y aspectos en cuenta para proponerle a nuestro perro un trabajo de olfato que realmente sea positivo para ellos. Esto quiere decir, en otras palabras, que todo lo que hagamos con los perros es fundamental que consigan resolverlo, para que sea beneficioso para ellos.
Por tanto, es nuestra responsabilidad ir subiendo el nivel progresivamente, para que el perro pueda entender el ejercicio desde el principio y luego ir subiendo el nivel. Uno de los principales errores que cometemos los humanos es que queremos subir el nivel súper rápido. Solemos tener poca paciencia en general y tender a querer todo rápido.
Es importante que pienses que tienes toda la vida con tu perro para subir la dificultad y aprender las cosas. Lo primero es sentar las bases de la comprensión del ejercicio. Justo en este punto es cuando conseguimos el objetivo del ejercicio de olfato: que disfrute, que se relaje y se divierta.
Si avanzamos más rápido de lo que nuestro perro puede ir asimilando, lo que vamos a conseguir es que el ejercicio sea muy complicado para él y al final pierda el interés, se frustre (rasquen el suelo, ansiedad…) y no consigamos que sea beneficioso.
Por tanto, empieza poco a poco y sin prisa para que realmente podáis disfrutar juntos de esta actividad.
Ojo a las corrientes de aire
Si estamos haciendo la siembra en el exterior, tienes que tener en cuenta que el aire o el viento, puede llevarse el olor y dificultar mucho el ejercicio. Por tanto, si vemos que nuestro perro no está consiguiendo hacerlo con facilidad, es mejor que lo dejemos para otro día que no haga tanto viento.
Cuidado con el calor
Tener controlado el calor es muy importante para los juegos de olfato y las siembras.
Aunque creas que tu perro controla, es diferente que si tu perro está paseando y va oliendo, es capaz de regular ese olfateo natural con su respiración. Pero si le ponemos una siembra, el perro se concentra en el ejercicio y no es capaz de regularse, lo que puede provocar problemas de salud como golpes de calor.
Es cuestión de segundos, así que ante la duda, no hagas estos ejercicios con tu perro cuando haga mucho calor.
Atención con otros perros
Si estamos realizando la siembra en la calle, en un parque o en un sitio que no es privado, ten mucho cuidado con los perros de alrededor.
Aunque tu perro no tenga problemas con la comida, puede que otros perros que pasen por allí sí y si podemos evitar situaciones donde pueda haber conflictos, hay que primar la seguridad.
¿Estás listo para empezar?
Cualquier duda que tengas sobre la siembra y todos sus factores a tener en cuenta no dudéis en preguntarme.
Y por supuesto, si has llegado leyendo hasta aquí y eres de Vigo o estás de visita por aquí, te invitamos a Breocan, nuestro centro canino con más de 6500 m2 al aire libre, para que vengas a probar la siembra y las demás actividades mientras aprendéis y os divertís juntos.
